El 18 de octubre, un avión de Iran Air se disponía a iniciar el descenso cuando la tripulación se dio cuenta que no funcionaba el tren de aterrizaje delantero. Este Boeing 727-200 volaba de Moscú a Teherán con 94 pasajeros y 19 tripulantes. Debido a los problemas del tren de nariz, el capitán decidió aterrizar sin usarlo. Gracias a su hábil maniobra nadie salió herido y el avión fue inmediatamente evacuado. El nombre del piloto es Hooshang Shahbazi.