El diario New York Times (NYT) publicó una nota en la que aparece un video del sitio WikiLeaks.org donde se revela a un helicóptero norteamericano disparándole a un fotógrafo y a un chofer de la agencia de noticias Reuters durante un ataque en Bagdad, Irak, en julio de 2007.
El ataque dejó 12 muertos, entre ellos al fotógrafo, Namir Noor-Eldeen, y al chofer, Saeed Chmagh. Un militar norteamericano de alto cargo confirmó la autenticidad del video.
El material, en blanco y negro, consta de 38 minutos de toma aérea en la que se escucha la conversación entre pilotos de dos helicópteros mientras abren fuego contra las personas en una calle de Bagdad.
En una conferencia de prensa del National Press Club, WikiLeaks dijo haber adquirido el video de fuentes militares y que lo pudieron ver después de romper el código en el cual estaba encriptado.
En la nota, el NYT aclara que le mostraron el video a los empleados de Reuters dos semanas después y de manera extraoficial. Sin embargo, no pudieron obtener una copia y desde entonces la agencia ha estado presionando para su difusión y declarando que no se aprobaron sus peticiones con respecto a la Ley de Libertad de Información (Freedom of Information Act).
El editor en jefe de Reuters, David Schlesinger, declaró que el video es una "evidencia gráfica de los peligros del periodismo de guerra y las tragedias que pueden acontecer".
Oficiales norteamericanos afirmaron que la presencia de los helicópteros era necesaria ya que las tropas de EU requerían ayuda por el clima hostil de ataques. Sin embargo, en el video no existe prueba de ello.
Comienza con personas caminando por la calle, entre ellos el fotógrafo y el chofer de Reuters. Los pilotos creen que son insurgentes y confunden a la cámara de Noor-Elden con un arma, por lo que apuntan y disparan hacia el grupo.
El NYT describe también cómo después del ataque se escucha la voz de un piloto diciendo: "Mira a esos bastardos muertos". "Bien", le contesta el otro. Un poco más tarde llega una camioneta para recoger a los heridos y los pilotos le abren fuego también, hiriendo a dos niños que iban adentro.
"Bueno, es su culpa por traer niños a una batalla", comenta uno de los pilotos.
Al final no se tomó ninguna medida disciplinaria. La milicia norteamericana en Bagdad investigó el hecho y concluyó que las fuerzas involucradas no tenían razón alguna para saber que había empleados de Reuters en el grupo.