Friki.net

Friki.net (http://www.friki.net/)
-   Informes (http://www.friki.net/informes/)
-   -   Historia de Uno (http://www.friki.net/informes/6662-historia-de-uno.html)

KatanaBoy 23-jul-2009 02:14

Historia de Uno
 
Bueno, como muchos aca postean chistes y demas, me parecio que estaria bueno postear una historia, corta, que hice hace un tiempo :)
Espero que les guste :)
>Perdonen las faltas ortograficas<




HISTORIA DE UNO.

Capitulo 1: “Lenta Oscuridad”

¿Cómo expresarle al mundo lo que me pasa en este mismo momento? ¿Cómo gritar cuando no tengo voz? ¿Cómo poder contar las desgracias a las personas que pasan por mi lado si no puedo ni verlos?
Lo único que me separa de ellos es un pedazo de madera, una hoja rayada número 5, un poco rota en una esquina, y una lapicera casi sin tinta. A medida que mi historia se escribe sobre el papel, la luz se apaga cada vez mas, cada segundo que sucede a cada palabra opaca más mi visión y hace mas dura mi mano.
Ya casi no puedo moverme, solo restan dos palabras para acabar mi vida, sin fuerzas, y la gente que no se preocupa, no se inmuta al ver a un dolorido cuerpo ahí mismo, tirado, cansado, muerto.
Llegando a mi punto final, veo al final del callejón a lo único que me dio vida para poder terminar de vivir, lo único que me dio la fuerza necesaria para no ponerle un punto final, sino un punto y aparte. Esa figura, una mezcla entre blancos, negros y grises, con algo que parecía una escoba en su mano derecha, con capucha y ojos luminosos. Así fue como pude ver por última vez mi hoja, y darme cuenta que no había escrito nada sobre ella, sino sobre mi piel. Fue ahí donde grabé para siempre mi historia y mis penas, aquellas que me acompañarían por siempre a donde quiera que vaya.
Sin dudarlo un segundo más, solté la lapicera, me sostuve del piso, y pude levantar mi ahora liviano cuerpo. Me sentía completamente diferente, es más, ahora por cada segundo que pasaba mi cuerpo se hacia más fuerte, más liviano, más ágil e incluso mi visión mejoraba cada vez mas.
"Algo raro hay acá" pensé un momento, hasta que me armé de coraje para poder voltear mi nuevo cuerpo para ver a mi otro yo ahí dormido, pesado, roto... Muerto. Comprendí lo que pasaba en ese mismo instante: La parca quería llevarme al más allá, donde no habría retorno, donde no podría contarle a nadie los garabatos, ya borrados de mi nueva piel.
Para cuando me volteé, tenia a la muerte de frente a mi cara, rogándome con sus ojos vacíos que vaya con ella, que la siga. Pero no, no la seguí, le negué que hubiera muerto y corrí en dirección opuesta a eso. Corrí para ir a verte, a tu casa, a tu departamento... A tu cama, para susurrarte al oído que nunca más me separaría de ti, que nunca más te dejaría ir. Aunque ya muerto esté, me quedaré a tu lado para protegerte de todo lo que pueda pasarte y poder hacerte feliz, solo así podré estar completo y, el día que te toque a ti, ir los dos juntos a donde el sin fin del universo nos necesite.
Sabía que no podrías escucharme aunque gritase, así que hice algo que en las películas se veía: te deje un mensaje en un vidrio empañado.
Solo logré escribir unas pocas palabras para cuando te despertaste: "te amo, y siempre lo haré".
Desde ese momento y en adelante, me quedé a tu lado siendo los dos, en una sola persona, viviendo una nueva vida, tu en carne y hueso, y yo en aire y polvo.

__________________________________________________ __________________________________________


Capítulo 2: “Malestar interno”

Ya dos largas semanas pasaron de los garabatos y de la parca, y yo aquí sentado todavía, viéndote dormir y crecer. Dos semanas que parecieron ser mil años, sin poder hablarte, mimarte, olerte, amarte. Dos semanas sin comer ni dormir, pero a la vez sin hambre ni sueño.
En dos semanas vi pasar una vida, logre ver con claridad lo que es el amor, el querer a alguien, y lo que es perderla para siempre, o por lo menos, por un tiempo largo. Sabía que tenía que esperarte a que tu cruces la barrera de lo malo, la mentira y la desigualdad, esa barrera que te lleva de la vida a la muerte; tengo que esperar a que tu luz corpórea se apague naturalmente, para así poder caminar por las calles contando historias, nuestras o ajenas, viendo otras historias pasar y ver como sigue el mundo sin nuestra presencia.
Tal vez para algunos no significaremos nada, pero mientras pueda permanecer a tu lado, no habrá mundo ni universo que pueda explicar tal felicidad.
Ya dos semanas pasaron, de ese cuerpo roto y garabateado, aquel que cuando lograron encontrar, no supieron explicar porque había fallecido mi persona. Quería explicarles, quería contarles por qué morí, porque desistí de la vida, el por qué de mi suicidio.
A los cuatro vientos quise gritar que fue por la maldad que hay en todos lados, por la desigualdad y ese estilo de situaciones, pero no, no fue por tales cosas, fue por amor, por un amor que no pudo ser, por ese amor que un día me lleno, y al otro día se fue, para no verme mas; un amor que me llenaba por completo y lograba sacar lo mejor de mi. Pero cuando pude volverte a ver, ese amor ya no existía de tu parte. Y aunque ya no sientas nada por esa persona pintada y rota, en el espejo deje marcado mi corazón con el tuyo, para que sepas que nunca más te dejaré sola.
Volví a mirarte, a esos ojos cerrados y tiernos. Lo poco que podía ver era un ser amado morir de a poco, lentamente a falta de su complemento. Sabía y todavía se que el amor que nos tenemos es, fue y será eterno. Lo poco que podía ver era como vos misma, aquello que juré proteger desde el día en que te conocí, se transformaba en lo que yo soy en estos momentos.
No lo quería creer, quería creer que eras feliz, que estabas completa sin mi, pero luego de mi fallo, logré darme cuenta que fue todo lo contrario, necesitabas tanto de mi como yo de ti y no lo pude ver, no pude ver ni entender lo que significaba para ti, y ahora muero más, por ilógico que pueda llegar a parecer, al verte llorar por mi, pidiéndole a un Dios que me devuelva a la vida, que pueda recorrer las calles del mundo a tu lado en carne y hueso.
Pero no, para esto no hay vuelta atrás, no se puede caminar sobre el pasado para corregir los errores. La vida es un camino que es solo de ida y no de vuelta, y solo la muerte puede hacerte entender eso.
“Mi amor, estoy acá, a tu lado, cuidándote de todo mal, de toda enfermedad, de Mi mismo” te grito, pero por más fuerte que grite y piense, de mis mudos labios ya no se emanan mas sonidos, no de los que tu puedas escuchar. Me tendré que limitar a escribirte en un espejo o en algún vidrio entonces.

__________________________________________________ __________________________________________


Capítulo 3: “El renacer de un sueño”

Al no poder dormir suelo mirar como tu cuerpo se mueve entre las sábanas. Desde aquella noche en la que morí deseo poder abrazarte, besarte, olerte, sentirte, o si quiera poder hablarte. Suelo sentarme en el marco de tu ventana y cada tanto mirar hacia el exterior, en busca de vida, pero no, solo encuentro más y más muerte, desesperación y odio.
Un haz de luz de las primeras horas matutinas atraviesa mi semitransparente rostro, dando en el espejo sucio donde se podía leer claramente mis palabras escritas hace un tiempo atrás. Era hora de tu despertar, de tu rutina, de tu vida. Sonó el despertador y lograste abrir uno de tus ojos verdes cuando. Cuando te incorporaste en la cama, el sol dio de lleno en tus hermosas facciones faciales, tu piel parecía blanca como la harina, y tu pelo castaño brillaba como el oro gracias a los reflejos del Sol.
Por momentos creí que te habías unido a mí en la inmensidad y eternidad del universo. Fue mi imaginación pero creí que habías logrado verme y por ello me espanté y salté de la ventana hacia la mullida alfombra azul de tu dormitorio.
“No podes morir, no ahora, tenés una vida entera por delante. No podes morir ahora”, pensé, y entonces se me ocurrió algo que me asusto mucho: te hablé, pero solo llegue a emitir dos palabras antes que me calles con un llanto.
“Te amo” salió de mi inerte boca cuando lloraste, no se si de felicidad, de tristeza o de miedo; o tal vez de las tres juntas. Me senté en tu cama, al pie de ella, donde habitaban los mil y un peluches que te regalé en nuestros tres años de noviazgo.
“Como te escribí en ese espejo, te voy a amar siempre, y nunca me voy a separar de ti, te voy a cuidar y asegurarme que seas feliz. Sabes donde estoy y estuve desde el día que dejé de vivir” dije señalando primero al espejo con mis marcas y luego al marco de la ventana y la lujosa vista que había tras ella.
No se escuchó nada mas, tu cara se transformó de tristeza a felicidad, para luego volver a ser una cara triste. “No te vayas, ¡Por favor!” te escuché gritar, pero tras tus palabras el espejo, el marco de la ventana, el exterior del cuarto, la alfombra, los adornos, el sol, tu cuarto entero, e inclusive tu misma, se transformaron en un torbellino confuso, un mareo enorme, para luego terminar en una masa espesa y oscura.

__________________________________________________ __________________________________________


Capítulo 4: “Esperanza remota”

Después de 3 semanas de no tener sentimientos, solo un vasto deseo de estar con vos, pude sentir algo. Sentí miedo, miedo de no poder estar a tu lado, de no poder mirarte, de no poder cuidarte, abrazarte o mimarte. Un miedo que solo le sucede a los mortales, no a los ya muertos como nosotros.
Por un momento pensé que me estaba volviendo humano, que vivía nuevamente, pero mas tarde comprendí que no era así, comprendí que mi Señor me había alejado de ti con el motivo de que los vivos y los muertos no deberían caminar por el mismo piso.
No lo acepté, se lo negué rotundamente y corrí, bajo la mansa espesura negra corrí y no deje de hacerlo hasta cansarme. Cuando caí rendido en lo que parecía un piso frío de porcelana, respire un aire liviano y fresco, un aire que me lleno completamente.
Tragué y pude sentir el sabor de mi propia saliva. Pude sentir como ésta recorría por mi garganta seca, fue una sensación muy placentera. Cuando me armé de aire y fuerza suficiente, me levanté y grite hasta quedarme afónico. Grite tu nombre y apellido, rogando salir del cuarto negro, para poder volver al cuarto azul y al espejo manchado.
Una voz sonó en mi cabeza, lo suficientemente fuerte y grave como para calmarme. Esa misma voz lograría calmar hasta el animal mas fiero y salvaje. La voz me dijo claramente que donde estaba no era nada mas y nada menos que un lugar de conciencia. No había entendido bien a qué se refería con 'lugar de conciencia', pero supuse que era para meditar mis acciones y demás cosas que pude haber hecho mal.
Me incorporé y logré sentarme, sacudí mi ahora pesada y sólida cabeza. Pensé y pensé, y lo único que logré pensar, fue en vos y en todas tus características. Sabía que no podría quedarme mas tiempo a tu lado, y por un momento se me cruzó la idea de hacerle frente al Dios que me retenía, escaparme de él, y atarme a ti y a tu presencia, pero sabia que esa no era la forma correcta de actuar, así que decidí quedarme sentado, por mas deseos, desesperación y ansias que tenga de estar a tu lado. Se que en algún momento, podré volver a verte. Lo se, tengo la certeza y esperanza de que va a ser así.

__________________________________________________ __________________________________________


Capítulo 5: “Vuelta a la vida”

Desesperación, creo que podría definirse de esa manera. Cada segundo que pasaba parecía mil años. Como bien dice el dicho “el que espera, desespera”. Pero el tiempo da sus frutos.
De repente un hecho hizo que me calme, algo que no solo me resulto raro, sino que además me lleno de felicidad: Volví a vivir. No físicamente en carne y hueso, todo lo contrario, volví a estar a tu lado, pude volver a ver esa cabellera castaña clara y esos ojos verdes, acompañados de una sonrisa de oreja a oreja.
Te noté feliz y por un momento pensé que fue por el hecho de que pudiste volver a verme. Pero no, estabas feliz porque estabas hablando por teléfono con alguien a quien llamabas “Amor”, “ternura”, “hermoso”, y no era yo. En ese momento comprendí que en el tiempo que no estuve pudiste encontrar otra persona que te llene y que pueda estar con vos tanto en pensamiento como en cuerpo.
Miré el calendario que tenías colgado en la pared de un dibujador, y no podía creer que en tan solo ese poquito tiempo que pase en la oscuridad absoluta hubiese pasado dos meses, no podía y no quería creerlo. “Apenas fue un ratito, para mi fue menos de un día. Es imposible”. Quise abrazarte, pero lo único que conseguí fue seguir de largo y toparme con una pared de concreto, a la que también atravesé. Volví a tu cuarto y escuche que arreglabas para verte con esta persona a la que ahora amabas.
Ningún sentimiento podía correr por mi cuerpo, pero mi mente – por más muerto que esté – maquinó celos, rabia y felicidad a la vez. Celos porque quería tenerte para mi, rabia porque te deshiciste de mi muy rápido, y felicidad porque jure protegerte y hacerte feliz, por lo que si tu estas feliz, yo también lo estaré.
Te acompañé por calles, plazas colectivos y pasillos, hasta que llegaste a una zona conocida por los dos. Tratando de reconocer el lugar te seguí, pero me frené en seco cuando tocaste su timbre y él hablo. Esa fue otro motivo por el cual estaba espantado, no podía ser que te hayas enamorado de mi mejor amigo. No podía verlos a los dos juntos, pero a la vez me gustaba verlos.
Mi deseo de que vuelvas a ser mía se desvaneció, y me quito muchas de las fuerzas que tenía para poder mantenerme en tu mundo. Por un momento desee volver a esa oscuridad silenciosa y tranquila, pero al instante siguiente, cuando tu sonrisa dio con mi cara, me arme de valor para quedarme entre ustedes dos y asegurarme de cumplir mi promesa. El purgatorio puede esperar un tiempo más.
Sin más rodeos dejé que tuvieras tu salida con él y me volví a tu cuarto. Para cuando llegaste con una foto de ustedes dos juntos y la colocaste en tu mesita de luz, me llene de furia y rabia. Tan grande fue el sentimiento que tu misma lo sentiste, pero no por verme, sino por el espejo, que comenzó por empañarse solo, y luego pudiste leer mis pensamientos: “Espero que seas feliz ahora. No serás mía, pero acuérdate que siempre estaré a tu lado”.
Luego de esas palabras me calmé, camine hacia la pared siguiente, y me senté a ver la puesta del sol en el marco de tu ventana.
“Él me hace acordar mucho a vos, te amo”. Te escuché decir, y volteé la cabeza, para ver una lágrima recorrer tu dulce y triste rostro, pero no pudiste verme. Ahora que sabes que nunca más me iré puedo ser feliz pase lo que pase.

__________________________________________________ __________________________________________


Capitulo 6: “Una historia repetida”

¿Qué pensar? ¿Qué hacer? La duda llena mi alma descolorida y vagante. Lo poco que me queda de fuerzas lo tengo gracias a la persona que esta atrás mío llorando por mí nuevamente. Pensar que podía hacerte feliz aun muerto pero no, lo único que hago es traerte angustias, dolores y tristezas.
En aquella calle vive esa persona que te hace acordar a mi, esa persona que “te llena”, según como dijiste hace apenas una hora atrás. Estoy pensando seriamente en irme de tu lado para que puedas hacer tu vida feliz y fácilmente, pero se que si me voy, solo llevaría a tu destrucción, y además, a una muerte segura.
En mi poder tengo la decisión que puede cambiar no una, sino tres vidas, así que tengo que pensar claramente. Pero no es fácil, no es fácil poder ver que es lo mejor para tres personas, ya de por si no es fácil pensar lo mejor para una sola. Pero todo sea por verte feliz y sonriente de nuevo.
Destapaste tu rostro y dejaste ver unos ojos que mezclaban unos colores colorados y verdes, sumados de unas cuantas lágrimas y sollozos.
Me decidí a hacer lo correcto, a ayudarte siempre, a quedarme a tu lado, a que superes la situación, pero no será esta tarde la que lo haré, sino a partir de mañana. Antes tengo un asunto pendiente con un callejón.
No se porque pero sabia que algo había mal en esta persona nueva en la vida de mi amada, sabia que algún mal le estaba haciendo y voy a descubrir cual es, aunque no pueda hacerle nada directamente a el.
Lo encontré, en ese callejón donde lo sentí, me arme de coraje y voltee la esquina que separaba un edificio del callejón, y del otro edificio, para ver una maldad enorme. Lo vi con mis ojos transparentes y vacíos, como los de la muerte de aquella vez en mi callejón mientras moría, pero me asuste al ver la situación que acontecía en dicho lugar.
No podía creerlo, no quería creerlo, no quería creer que lo que pasaba al fondo del callejón, fue lo que me pasó a mí hace no mucho tiempo atrás. Entonces comprendí.
Comprendí que aquella figura con lo que parecía ser una escoba no era la muerte, era yo. Yo mismo en vida y en muerte estaba en el mismo callejón, al mismo tiempo, viendo como moría y como me desvanecía a la vez. Pero no lo dude, esta vez iba a ser diferente, no iba a dejar que la muerte se me acercara a mí para luego yo correr.
Simplemente mire como terminabas de garabatear tu piel, y tu cabeza tocaba el piso, para luego una figura de color blanco, semi transparente, se despegaba de tu cuerpo, sin dejar de mirarme.
No me acerqué, sabía que si lo hacia, desaparecería, por lo que te deje correr esta vez sin presión, te deje correr a la calle de tu amada, a verla en la cama dormir, para que le escribas en un espejo empañado lo mucho que la amabas.
Yo por mi parte, debía hacer mi camino, lejos de ti ahora, para que cuando a el le toque, entienda y haga lo mismo.

__________________________________________________ __________________________________________


Capítulo 7: “Una segunda oportunidad”

Largas son las calles que camino ahora en soledad. Larga es la espera de un nuevo renacer, de una nueva salida del Sol. Sin vida ando vagando por ahí sin saber donde ir, que hacer, como vivir.
Es paradójico decir que no se como vivir puesto que estoy muerto, y mas muerto aun si no puedo estar a tu lado. Se que si vuelvo al marco azul de tu ventana desapareceré para siempre, para darle paso a mi nuevo yo que esta a tu lado, por momentos deseo eso, para poder desaparecer feliz, pero por otro lado no, por miedo a que será de mi.
En mi camino me encontré con otras almas que le sucedían lo mismo. No me atreví a hablarles, aunque quisiera. Simplemente me limite a caminar hacia adelante, sin rumbo y sin saber a donde voy, solamente hacia adelante, sin frenar por nada en el mundo.
Llego un momento en el que tuve que decidir hacia donde caminar porque el camino se me bifurcaba en dos direcciones opuestas. No tenía señales ni avisos de que era cada lugar, por lo que me tuve que guiar por mi instinto. Me decidí por el camino izquierdo, el más iluminado. Camine y camine y luego entre en duda, "¿que pasa si este no es el camino que en realidad me convenía?" "¿hacia donde estaré yendo?" "¿y si vuelvo?".
A la vez que intentaba contestar mis preguntas internas, un odio intenso recorría mi semi sólido cuerpo. Cada paso que daba sentía mi cuerpo mas pesado, más lento, mas vivo. Llegue a un callejón donde no había dirección, no había vuelta atrás, y no había luz.
Nuevamente un sentimiento de miedo recorría mi cuerpo y reemplazaba el odio de hace unos cuantos metros atrás. Miedo de volver a estar en ese sitio que me retuvo durante un mes, y para mi fueron pocos minutos. Voltee mi cabeza para ver como se alejaba cada vez más el callejón iluminado, por más que yo estaba quieto, sin mover ninguna parte de mi cuerpo.
Una figura un tanto rara apareció delante de mí. Una figura un tanto conocida para mí, puesto que la vi en mi víspera de muerte. La parca estaba parada frente a mí, y esta vez no era un yo anterior, esta vez si era la muerte en persona, solo que esta vez podía distinguir mas cosas que aquella vez mientras moría.
No me decía nada, solo me miraba con sus ojos vacíos detrás de su capucha un tanto gris oscuro. No podía distinguir exactamente donde miraba, solo sabia que me miraba a mi, a mi cuerpo, su nueva victima.
Tomo su hoz con las dos huesudas manos, la levanto, y me la entrego en mis manos sin soltarla. No podía hablar ella, pero con su mirada interprete todo lo que quería que haga. Quería que me encargue yo de su trabajo, para que ella pueda vivir en la eternidad.
La agarre con la mano izquierda, y luego con la derecha, y vi que su rostro blanco se movió unos pocos centímetros, como si estuviera preguntando si estaba seguro de eso. Entonces la solté y le conteste a esa mueca "no creo ser el indicado para esto, creo que deberías buscar a otra persona para este trabajo".
Dejo caer la hoz al suelo negro y toco con su dedo índice derecho, en el centro de mi frente. A los pocos segundos, el suelo no existía, la muerte no estaba frente a mi y no había hoz cerca, solo un marco azul, una cama habitada, y u espejo roto.
En ese cuarto había una persona, pero faltaba un ser, faltaba ese ser que acompañaba a la persona dormida, esa persona de ojos verdes y cabellera lisa de color castaño. Faltaba yo. Comprendí que el yo que estaba muriendo no se atrevió a volver con su amada, y decidió hacer su camino.
Cuando volvimos al cuarto negro junto a la muerte, le dije que no iba a hacer su trabajo, que busque a otra persona, porque tenía cosas más importantes que hacer. Tenia que volver a tu lado. Prometí estar siempre junto a vos, pero no lo hice esta vez, ni yo, ni mi nuevo yo.
Sin dudarlo mas corrí en dirección al callejón iluminado que solamente se veía a lo lejos. En un momento voltee la cabeza y vi como ella recogía su hoz del suelo, y giraba su esquelética cabeza hacia mi, para luego desaparecer en la inmensa oscuridad.
Como por arte de magia se materializo una pared y choque contra ella. Sentí dolor, sin saber el porque. Pero no le di importancia, me incorpore y seguí corriendo, seguí sin parar hasta dar con tu casa, con tu puerta, con nuestra vida. Intente entrar traspasando la puerta, como sabía que podía hacer, pero no, la puerta también era sólida. Volví a intentar, pero lo único que conseguí fue un dolor grande en la frente, justo ahí donde la muerte me toco.
"¿Nene, que estas haciendo? ¿Querés que llame a la policía?" escuche detrás de mi, para ver a un encargado medio furioso clavándome la mirada.
"Disculpame, ¿pero me podes ver? digo, ¿estas seguro?" fue lo único que salio de mi boca, sin medir las palabras ni el tono. "Claro nene, ¿que te pensás que sos, un fantasma?, jajaja". La risa sonaba fuerte y molestaba mis calidos oídos.
Una persona podía verme, los objetos eran sólidos, varios golpes, sumado a dolores, el calor del sol en mi espalda. No entendía, entonces decidí voltearme y verme en el espejo de la entrada, justo en frente de la puerta de vidrio. Grite y la risa se apago, mi cara se transformo de incredulidad a espanto por un tiempo que para mi pensar, fueron miles de años. Luego empecé a saltar de alegría, abrace al encargado y te toque timbre. El encargado no sabía que cara poner para verme. Me atendió tu madre y me dijo que no te encontrabas en casa, por lo que decidí esperar. Esperar a que regreses y vivamos, los dos en carne y hueso, nuestra nueva historia.

__________________________________________________ __________________________________________


Capitulo 8: “Cambio de bando”

Calor, ansiedad, euforia, amor, sanfre y millones de cosas mas recorrian mi cuerpo sentado en una entrada de un edificio muy solitario. Dicen que los muertos no pueden ni pensar ni sentir nada, de ser asi entonces en ese momento me sentia mas vivo que nunca, esperando tu llegada a ese edificio.
Pasaron horas y horas de soledad absoluta hasta que decidi partir a mi casa con la frente baja y las manos vacias de vos. Mi unica necesidad eras vos, mi voluntad de quedarme en el mundo aun muerto, mi fuerza, mi todo. Meses habian pasado desde el dia del callejon ya, aquel dia que ya veia lejano, el dia que deje de vivir fisicamente, para vivir espiritual y eternamente.
Por la angustia mis padres decidieron mudarse lejos de la escena mortal, con lo cual, la casa quedo abandonada. Debi haber ido a visitarlos aunque sea un solo dia, minimamente un dia.
Camine rapido, casi se podia decir que trotaba, y a veces parecia que corria, para poder llegar a mi hogar y cuando llego me enconttre algo que no esperaba. Las paredes estaban limpias y sin enrredaderas, el pasto cortado y el umbral limpio y pintado. Cruce el pequeño jardin e el que mama solia pasar mucho tiempo del dia acomodando plantas, regando, cortando el pasto y demas cosas y luego llegue a la puerta, la cual estaba cerrada.
Me quede mirando la madera durante unos segundos, pensando "Tal vez pueda atravezarla", pero despues recorde lo que paso en el edificio de ella, con lo cual me quede quieto en donde estaba. Pasaron largos segundos hasta que reaccione y decidi tantear mis bolsillos, rogandole a Dios de que tenga mis llaves todavia. Pero no, nada habia en mi pantalon, nada en la campera, camisa o colado entre las medias.
Un enojo comenzo a recorrer mi cuerpo y una vez que estaba lleno de el, azote la puerta con un puño y un gruñido, sin conseguir nada. Tras el golpe apoye mi cabeza en la puerta y mire el felpudo que decia "Bienvenidos" y una sonrisa se dibujo en mi cara. Recorde en ese momento que mama siempre dejaba mis llaves debajo de ese felpudo cuando me iba sin ellas porque me las olvidaba dentro de casa.
Lo levante, y para mi sorpresa, ahi estaban, quietas, limpias, relucientes, ambas llaves, la del umbral y la de la entrada. Con miedo me ergui e introduje la llave de entrada en la puerta, para luego abrirla y ver el interior, oscuro. Dude, pense y lo volvi a dudar, hasta que me decidi y entrtre.
Recorri cada rincon de la casa, con lagrimas en la cara. Primero el comedor, luego la cocina, el patio, el lavadero, un baño de la planta baja. Luego comence a subir las escaleras que daban a las habitaciones y al baño principal. Enttre primero a la habitacio de mi hermano, luego a la de mis padres, despues al baño, y por ultimo, mi habitacion.
Cuando entre y vi el interior, me quede helado, petrificado mejor dicho. Parecia que habia visto la cara de Medussa por lo duro que estaba. Mas lagrimas surgieron de mis ojos y recorrieron mi cara. Con la cabeza decia que no, al tiempo que murmuraba "no, no puede ser, no!".
Ahi estabas vos, al lado de la ventana, quieta, lo unico que se movia era tu mano derecha, la cual escribia cosas en la ventana. No podia ser, no queria que fuera asi. Ahi estabas vos, parada frente a la ventana, semi transparente escribiendo "Te amo, y siempre te voy a amar."
Lentamente camine hacia tu ser llorando cada vez mas hasta que llegue a tu lado, te llame y te diste vuelta. No me dio miedo verte coo un ser muerto, sino tristeza. Abri la boca para hablar per nada salia, lo unico que quedo en mi boca, fue un dedo tuyo y un sonido para que m calle.
"Dios es justo, y creo que vos tendrias que estar aca, no yo. Ambos nos amamos, y asi como vos diste todo por mi, yo lo doy por vos. Te amo, y pense que mi mundo acababa cuando te encontraron en el callejon, pero despues de que me hiciste ver que estabas a mi lado siempre, no deje de ser feliz. Asi como vos decidiste esperarme, yo te voy a esperar a vos, para que juntos vivamos eternamente de amor. Te amo, y siempre lo hare, tal como vos me lo dijiste hace unos cuantos meses atras." me dijiste.

Atun 23-jul-2009 02:37

iushdfsiauhdfsaiuhdfsiuhfdsiuhfdsuihfsdiua

nooooooooooooooooooo!

A pesar d ciertas cosillas q te correjiria, tu historia me gusto. :P

KatanaBoy 23-jul-2009 02:40

Decilas, me encantaria saberlas. =)

La Renga 23-jul-2009 03:20

muy buena te felicito master. la verdad acaparaste a un friki que solo pasaba x aqui..

JackDaaniels 23-jul-2009 03:39

mañana lo leo
seguro esta buenisimo :)

voyenpedo 23-jul-2009 04:17

muy piola, es un toke largo pero engancha.

shavo 23-jul-2009 11:33

jejeje está muy buena...

Con respecto a las faltas de ortografía... creo que no hubo, salvo en el último capítulo, donde no aparece ninguna tilde... :P

te van http://www.friki.net/images/rating/rating_5.gif y seguí escribiendo flaco! :D

CretinoLP 24-jul-2009 15:31

hce de corta poco y nada jajaja, algun dia kon ganas y tiempo la leere saludos.

fede_sn 31-jul-2009 02:49

me llego! esta muy bueno che!
segui asi!!!


casi lloro

eljuanrra 24-nov-2009 11:57

me hiciste llorar, sos malo u.u

la historia esta mortal, buenísima, y todos los sinónimos existentes.

te dejo un link despedida

espero que pases. y repito me encanto tu historia

KatanaBoy 14-dic-2009 05:57

Continuacion de la historia



Por si tienen ganas de leer como sigue.


Todas las horas son GMT -2. La hora es 17:00.

Powered by vBulletin
Copyright © 2000-2009 Jelsoft Enterprises Limited


Search Engine Optimization by vBSEO 3.2.0