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15-abr-2010, 04:49
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Historia de un Rey prematuro, parte 8

De nuevo en los posteos, y en la escritura dejo el capitulo 8 de esta novela. Todavia de la primer parte de la novela... Todavia no se cuantas partes van a ser, ni de cuantos capitulos cada una xD Nuevamente, sepan disculpar si hay faltas ortograficas en el texto... No uso el Word (Uso el NotePad)
Capitulo 8...


Historia de un Rey prematuro.
Capitulo 8: Una desicion dificil de tomar.


La pesadilla quemaba mi cerebro cada vez mas. Vez tras vez se hacian mas crueles, viles, oscuras. Tengo miedo de que el horror me consuma y termine como Akron. Mi Fe y mi fuerza me llevan a no desistir, a tener perseverancia, a cumplir mi objetivo. Claramente no era como el... Un largo abismo nos diferenciaba tanto en personalidad como en apariencia. Aun asi tengo miedo.
Pocas veces oidenis decur que una charla familiar puede resultar gratificante. En mi casi, casi todas las veces que he tenido una reunion, algo salia mal o alguien resultaba herido, como en mi pesadilla pasada. Por algun motivo, alguien o algo se dañaba cada vez que mi ser se juntaba con alguien de su sangre. Aun asi mi amor por mi familia me hacia perseverar y seguir presentandome. La vez anterior fue una clara excepcion a la regla de los hechos.
Ya perdi la nocion del tiempo. A veces me parecia que era ayer cuando parti en busca de la liberacion de mis tierras, y a veces, me parecia que habian sido milenios. Ahora, mi deber mas importante era enfocarme en todo el labor que tenia que hacer. Tanto por hacer y tan poco tiempo... Quizas no logre cumplir mi meta, quizas si. La verdad, mucha confusion corre en mi mente por estos momentos. Por momentos creo que nada de lo que haga pueda llegar a tener algun efecto, pero por otros momentos creo que mi labor es una causa noble y justa.
Apenas cuatro horas pasaron desde que Pulio se marcho por la puerta Sur junto a sus nuevas tropas y su nuevo titulo como gobernador. Mis legiones llegaron como fueron prometidas junto a una persona en particular que los comandaba: Fekos. El hermano mayor de Kerios rogo unirse a mis filas, a servir en mi causa, del mismo modo que su hermano menor lo hizo hasta morir. Me comento que tanto El como Kerios siempre fueron amantes de la velocidad, de la cabalgata extrema, de las maratones. Esa fue su excusa por la cual rogaba llenar el hueco que su hermano dejo, tarea dificil dado que la confianza que tenia con su hermano hizo que me encariñara con el. Aun asi, le di su oportunidad y se unio a mis lineas.
Al dia siguiente, mientras Kortas entrenaba duramente a los nuevos integrantes de las Legiones I y II, me pasee por los patios de Gosrdes. Necesitaba desicion y opiniones, decidirme por Norte u Oeste. La desicion dependia del nuevo lugar donde mi espada toque nuevas tierras a conquistar.
Por el Norte estaban las ciudades fortificadas de las montañas. Sus murallas y su ubicacion geografica les daba mucha mas ventaja estrategica que cualquier ciudad como el resto, lo cual seria casi imposible de conquistar con estas tropas. Ademas contaban con senderos estrechos donde pocos hombres podian atravezarlos, con lo cual, un asedio solamente era posible si nos acercabamos demaciado a sus murallas. Si bien mis hombres son los mejores en pelea cuerpo a cuerpo, esos senderos nos pueden hacer una mala pasada y fallar la operacion. Aunque si fuera conquistada, seria una base militar muy fuerte para nosotros, lo cual podriamos sacarle mucho provecho a ello.
Por el Oeste, al contrario, estaban las ciudades comerciales mas ricas que pueda tener el impero del Señor Oscuro, pero a la vez, las mas custodiadas. La cantidad de hombres que tenian en sus filas en esas ciudades era tan inmenso que ni siquiera con el doble de hombres que necesitamos para conquistar Gosrdes podriamos vencerlos. Aunque en caso de victoria, sus filas se reducirian mucho y sus refuerzos serian escazos, debo reconocer que sus murallas son debiles en comparacion con la fortaleza del Norte y eso es una ventaja para un asedio potente. A la vez, al conquistar el Oeste, cercariamos la fortaleza de Nitorel al norte de Gosrdes dado que al Sur y al Este cuento con tropas en ciudades aliadas, y seria mucho mas facil un asedio conjunto, pero al intentar asediar el Norte, descuidariamos la ciudad de Acario y seria facil para ellos reconquistarla y perderiamos asi muchos mas hombres.
Esto era una desicion demaciado dificil para que la decida yo solo.
Llegue donde mis tropas de las Legiones I y II originales descanzaban, charlaban y alguno que otro entrenaba, los junte cerca mio y charle con ellos un rato. Les comente de las opciones estrategicas que tenia pensado y de las posibilidades de victoria en cada una. Luego les pedi su opinion, para que mi desicion sea mas facil. A los pocos segundos la plaza parecia un congreso, donde se debatian a gritos sobre ambas posibilidades, sobre cual elegir y el porque. Nadie gritaba con malos modales ni insultaba con sus pares, solamente alzaban la voz para hacerse valer. Al ver que nada avanzaba, decidi armar una votacion donde cada uno pondria su voto y el resultado con mayor voto seria nuestro proximo objetivo. Era una desicion justa en ese caso. Todos accedieron y pedi que se separen, por un lado los que preferian el Oeste y por el otro los que preferian el Norte.
Se armaron dos grupos grandes bastante parejos entre si. Aun asi uno solo seria el ganador. Comence a contar los del Oeste y luego los del Norte. La victoria de la votacion fue para el Norte. Entre festejos y risas ambos grupos se juntaron y rieron juntos. Al rato calle los festejos y les di la orden a mis hombres de buscar mapas con senderos, rios, pasos de montañas y demas para nuestra proxima campaña. Mis hombres obedecieron y marcharon a la biblioteca del Congreso de Gosrdes. Luego de que el ultimo hombre se marche, Kortas hizo su aparicion por detras mio, en su cara se notaba un agite raro.
Bromeo con que los nuevos integrantes eran flojos y les faltaria mucho para alcanzar a los hombres de las Legiones I y II, pero aun asi los entrenaba tan o mas duro que a los antiguos miembros. Caminamos por unas calles cerca de la plaza principal donde se dio lugar a la votacion. Le comente que nuestro proximo objetivo seria la fortaleza de Nitoriel, con lo cual, que enfoque el entrenamiento de nuestros hombres en el armado y desarmado del asedio y luego en el combate.
Rapidamente intento replicarme pero extendi mi mano para silenciarlo. Le explique que los senderos y pasos eran estrechos, con lo cual los sobrevivientes de las Legiones podian hacer su trabajo ahi mientras que los nuevos se encargaban del asedio. En el combate cuerpo a cuerpo, no habia nada que venza a mis hombres, pero si el asedio no funcionaba en excelente manera, la victoria seria del enemigo, cosa que no queria que suceda. Kortas entendio y asintio con la cabeza mientras que buscaba algun hecho para replicarme mi teoria. Tarea nefasta porque se dio por vencido rapidamente.
Solte una risa suave y continuamos la charla y la caminata, debatiendo temas y dandole noticias de mi familia y demas.
A los pocos dias Kortas ya no queria saber nada con el entrenamiento de nuestras tropas. Al parecer se agotaba rapido, yo lo cargaba diciendole que ya se habia olvidado como se hacia y que ya estaba viejo para esto. Sus reacciones siempre eran de mala cara, pero sabia que bromeaba y siempre me contestaba algo fuera de lugar.
Fui con mis estrategas para ver como avanzaba la operacion sobre la conquista de Nitoriel yuna vez alli expusieron todas las posibilidades, pero me detuve a analizar una en especial: Decian que la artilleria de asedio debia ir delante de los hombres para tener un buen alcance y asi intentar derrumbar rapido las murallas, los hombres mas experimentados serian aquellos que manejen el asedio mientras que los principiantes irian por detras, nada de caballeria y poquisima arqueria entraria en juego, todo dependeria de los dos factores asedio y combate cuerpo a cuerpo.
Los mire, mire sus rostros uno a uno, sin insultarlos desarme esa estrategia y les explique que no podiamos desperdiciar hombres experimentados en el manejo del asedio porque estarian descubiertos ante cualquier ataque posible, y que si los principiantes se quedaban detras, lo unico que harian seria huir al ver la derrota inminente que esa opcion llevaba. Intente imaginar el campo de batalla como si estuviera ahi. Me pare a diez metros de la pared y mire al techo, luego a la pared, y me aleje unos quince metros mas. Desde donde me ubicaba, les demostre lo que un hombre nuestro podia hacer y lo que no, luego les explique lo que podia hacer un principiante y lo que no, y para ello, corri despavoridamente unos cinco metros.
Entre risas volvi mirandolos y les pedi que analicen una estrategia donde los hombres experimentados esten al frente y donde los principiantes manejando el asedio vayan por detras, tratando de que el asedio tenga un buen alcance y que el enemigo nos pueda atacar lo menos posible. Dicho esto me marche pensativo, imaginando la escena de guerra en mi mente, dando estocadas con mi espada al aire, sin dañar a nadie.
Mande a llamar a Fekos y segui imaginandome en la batalla en Nitoriel. Fekos aparecio al instante y reconoci su rapidez. Le pedi que vaya a Amergo a visitar a Pulio, a ver si necesitaba ayuda con lo que sea y que de paso le informe de mi proxima campaña. Me aseguro que en poco tiempo iria y volveria y como un rayo se marcho de nuestro punto de encuentro. Nuevamente me quede solo en la plaza, por lo que volvi a desenfundar mi espada y me puse a practicar movimientos con algunos maniquies de paja que habian clavado alli. Golpee con mi espada bajo su brazo, sobre su cuello, en su estomago y como por inercia, quise clavar mi espada en el lugar donde deberia haber un corazon.
En el balanceo, el maniqui de paja se transformo en Kortas y la ciudad en un infierno de fuego. Lo vi caer sin vida al piso y retire mi espada de el. Grite su nombre y tome su cuerpo del suelo. Mientras restos de edificios en llamas volaban por doquier una mano rigida me tomo por el hombro y me trajo a la realidad. Kortas me miraba con cara de panico. Sin dudarlo lo abrace y le pedi que me perdone, que creia que mi juicio se estaba yendo... Me estaba volviendo loco. No queria ese destino para mis hombres ni para un amigo mas que fiel, un hermano de batallas.
Me marche a mi cuarto a intentar descanzar, a intentar despejar mi mente de estas imagenes sombrias que se aparecian en mi mente repentinamente, cada vez mas. Una vez ahi di vueltas y vueltas en la cama pero ni una gota de sueño.
Paso de la noche al dia en poco tiempo. Cada minuto que paso fue un minuto mas desperdiciado. Podia estar marchando a Nitoriel en busca de la victoria, liberando otra ciudad mas. Pero debia esperar. No debia ser repentino pero a la vez no debia darle chances a que refuercen sus murallas.
Los primeros rayos de luz chocaron en mi rostro y me levante del lugar donde yacia mi cuerpo. Parecia que hubiese dormido dias ya que no mostraba ni un poco de cansancio. Aun asi el dia paso y nada importante sucedio.
Asi fueron varios dias, sin poder dormir, sin suceder nada importante, sin nada positivo ni negativo.
Una semana despues del hecho aparecio Fekos a la ciudad con noticias. Fuimos a la sala de mapas y alli le pedi que me diga que fue lo que le dijeron. Uno a uno fue detallando los puntos que trato con Pulio, e hizo incapie en la ayuda militar. Cuando Pulio supo de la nueva campaña enlisto a unos miles de soldados para que obedezcan mis ordenes en la batalla, no llegaba a ser una legion, pero tampoco eran pocos hombres. Conto tambien que esta intentando recuperar las rutas de comercio pero todavia no hay noticias de los comerciantes.
Esa noticia y el resto de las que me expreso no les preste atencion. Me centre en que tenia mas hombres a mi cargo y en nada mas. Interrumpiendolo a Fekos le ordene llamar a Kortas y a los estrategas, poniendo punto de encuentro la sala de mapas. Una vez alli extendi unos mapas de las montañas y de Nitoriel. Me asegure de que haya copias de esos mapas y tome un carbon de la chimenea. Con el comence a dibujar siluetas por varios senderos y mire a los estrategas, les dije que esa era la cantidad aproximada de hombres que poseiamos. Todos asintieron. Luego examine otros senderos disponibles y comence a dibujar sobre ellos tambien, haciendo siluetas de hombres y de asedio. Les comente sobre la novedad de ayuda militar de Pulio, su segunda ayuda hacia nosotros.
Aun asi, los estrategas no estaban conformes y comenzaron a debatir sobre otras posibilidades. La noticia importante ya estaba dada, contabamos con media Legion mas, con lo cual seria mas facil la victoria, o el intento de eso. Mire a Kortas y le ordene preparar a nuestros hombres porque al dia siguiente, a primera hora marchamos. Luego de que se fuera, mire a Fekos y le ordene esperar a las nuevas tropas, guiarlas y darle techo para que duerman esta noche y que los prepare para el dia de mañana.
Nuevamente no pude dormir. Los minutos parecian horas. El Sol nacia en el horizonte. Era hora.
Baje rapidamente a preparar mi montura para la marcha. En mis calculos teniamos un dia y medio de viaje a paso lento. Aun asi no debiamos especular.
Mis hombres y los de Pulio esperaban en las afueras de la puerta Norte de la ciudad. En el establo, aparecio Kortas y me pidio que pensara la desicion que tomaba, si no me sentia bien que no haga cosas de las que me pueda arrepentir. Le replique que nunca me arrepiento de nada de lo que hago, que prepare su montura porque la victoria se acerca.
Una vez afuera junto a las Legiones I y II y las tropas de Pulio, les explique el trayecto que debiamos hacer, no iba a ser facil como solia ser y como fue anteriormente. No contabamos con muchas unidades de asedio pero si con suficientes municiones como para cinco Legiones de asedio.
Marchamos, al norte marchamos, a que la batalla decida el destino de nuestras almas. Podiamos vencer y hacernos con una fortaleza lo suficientemente fuerte como para poder comandar centenares de operaciones militares, como podiamos perecer en ese terreno y nuestra mision de liberar estas tierras del poder de Akron se desvanezcan. En poco tiempo se decidira. Cuento con hombres experimentados que pueden hacerle frente a miles de hombres del ejercito enemigo, como tambien cuento con hombres que debutan en esta operacion tan importante. Solo ruego que todo salga bien y que sean lo suficientemente inutiles como para perder la ciudad.
"Perder la ciudad, inutiles, despiste". Me frene en seco, fui hacia Fekos y le ordene ir a Amergo lo mas rapido que pueda y pedirle a Pulio que comande un ataque suicida y chico hacia Acario, pero que primero sitee la ciudad, antes de marcharse, le explique el camino a seguir desde Gosrdes hacia Nitoriel. Fekos se marcho y Kortas me miro, le explique que lo que buscaba era despistar al enemigo, si todo salia bien, el ejercito de Nitoriel iria en ayuda de sus compatriotas de Acario, y asi seria mas facil para nosotros tomar la ciudad.
Una vez que Fekos desaparecio por el horizonte, marchamos nuevamente, a paso lento, para darle tiempo de volver con nosotros.
Ahora si, lo unico que restaba, era que la suerte nos acompañe en esta mision, que se podria decir que es casi una mision suicida.






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Kazius
15-abr-2010, 22:49
¡GRACIAS IDOLO POR VOLVER A POSTEAR ESTA PERLA LITERARIA!
+5!
Discusión cerrada

Tags
arqueros, caballeros, catapultas, guerra, historia, historia de un rey, lanceros, prematuro, rey
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