Friki.net Home Page
 
Registrarse
| | | | | | |
 
Home   Friki.net

 
 
03-sep-2009, 19:58
Avatar de FrOgGeR_PiSaDo
Friki
 
Se registró el: junio-2009
Localización: primero decime vos

Flema-Homenaje

Flema
Mi homenaje a una de las bandas-under mas grnades de la argentina...


Flema fue una banda que siempre dijo lo que queria y como lo queria...quiza por eso fue tan excelente

Vahos del ayer




Siempre estoy dado vuelta




Demasiado nada




Quizas




La manija




Ch. Amigos




Sindrome 2000






El nacimiento de Flema, por Sebastián, el baterista fundador de la banda.

Un día cualquiera fuimos con Ricky a un festipunk vaya a saber dónde. Lejos. Ahí nos encontramos con un par de pibes que yo no conocía, aunque eran de Avellaneda como nosotros: Juan Fandiño y Fernando Cordera. Pelos parados de colores, camperas rotas y pintadas al aerosol: A con circulito, etc. Juan le contó que tenía una banda: Flema. Él tocaba la guitarra y Fernando cantaba. Había un baterista de Belgrano, y bajista había que buscar. Pero ya tenían compuestos dos temas y todo. Y como Juan apenas sabía rasguear las bases, lo invitó a Ricky (que en Avellaneda tenía su prestigio como guitarrista) a unirse al grupo para puntear y todas esas cosas. Ahí yo dije que era el mánager de Ricky (?), así que si él entraba a Flema yo tenía que managerear. Hubo acuerdo. La semana siguiente fuimos a ensayar, en un sucucho donde el padre de Juan tenía depositada la ropa que vendía. El baterista no vino. -Este guacho... Ya es la tercera vez que falta. Y eso que es la cuarta vez que ensayamos -explicó Juan. Entonces me acordé que yo, en la primaria, siempre en los actos patrios tocaba el bombo: Zamba de mi esperanza, etc.; así que mientras se los contaba me fui sentando a la batería, cosa que en mi puta vida había hecho jamás. Tres viernes más tarde ya teníamos un repertorio de veinte temas, un bajista cuyo nombre lamentablemente no recuerdo y estábamos debutando en Gracias Nena, un lugar que quedaba por ahí (cerró poco después) con Comando Suicida, Sekuestro, Conmoción Cerebral y no sé si alguno más. Así empezó Flema. Ricky y yo nos hicimos amigos cuando el entró al Arcamendia, de Barracas, en 1985. Yo estaba en 5º, y él entró a 4º, aunque era un año y medio mayor que yo (en ese colegio descontrolado logró pasar a 5º, pero igual después lo echaron). En realidad, yo ya lo conocía desde el año anterior, de verlo por ahí en Avellaneda, donde Ricky ya era bastante famoso, antes de tener banda ni nada. No era una fama precisamente musical la suya. Era reconocido por personaje, bardero y payaso. Una anécdota (para que se den una idea): el 21 de septiembre del '85, una buena cantidad de estudiantes (?) nos habíamos juntado en Plaza Alsina (la de Mitre) en plan de ir a Villa Elisa o algo así. Eran como las nueve de la mañana; la mayoría veníamos siguiéndola desde la noche anterior. Averiadísimos. Y a Ricky no se le ocurre mejor idea que la de subirse al escenario que habían montado para el acto municipal el día de la primavera, y ponerse a hacer un show cantando a capella. Los que conocen Plaza Alsina, sabrán muy bien la cantidad de gente, familias y señoras que circulan por allí a esa hora. Bien; la cosa es que Ricky, entusiasmado por la reacción del público (la manga de descerebrados que estábamos abajo, muertos de la risa y aplaudiendo), coronó su performance bajándose los pantalones y el slip hasta las rodillas, mientras improvisaba unos pasitos de baile. Muy sexy. Así, por lo menos, debían opinar un par de policías que aparecieron de la nada, porque lo cazaron del cogote y lo llevaron a que terminase el strip-tease en la Primera, a apenas un par de cuadras de la plaza. Hasta ahí nada extraordinario: lo que nunca me voy a olvidar fue cómo a los diez minutos una treintena de enfermos/as estábamos en la puerta de la comisaría, a los gritos pelados exigiendo la inmediata presencia del Rati en Jefe. ¿Cómo van a detener a un estudiante que lo único que hizo fue una travesura en su día? ¡Liberen a Ricky! Era la toma de la Bastilla. No sé cómo no terminamos todos adentro. No me lo explico. A lo mejor el comisario venía con resaca, le dolía la cabeza y no quería quilombo. Como sea, al rato nomás por la nefasta puerta aparece el muchacho, sonriendo triunfante y con los dedos en V, como si afuera estuviera Crónica TV y la CNN cubriendo la noticia. Y marchó cargado en andas por la multitud de vuelta hasta la plaza. Increíble. Bueno: por boludeces por el estilo, Ricky ya tenía su fama en Avellaneda. En el Arcamendia, nuestra vida académica era así, día tras día: nos juntábamos (una banda) a las doce en el almacén del gallego, que nos vendía cerveza, o vino, o Gancia, o Legui, o licor, o Tres Plumas, en fin, lo que quisiéramos; cada dos meses la ley le clausuraba el local pero el viejo debía tener sus contactos en la embajada española porque a las 48 hs. ya estaba lo más orondo meta despachar. A nosotros la policía no nos jodía mucho que digamos, supongo que porque éramos muy respetuosos con la gente del barrio, con las señoras que iban con la bolsa a comprar. Nadie nos denunciaba; y eso que secamos el árbol de la veredita del almacén. De tanto mearlo, se entiende. A plena luz del día. Pero éramos buenos chicos. "Buenas tardes, doña", le decíamos a la vecina que pasaba mientras nos sacudíamos el surtidor antes de guardarlo. "Buenas tardes, joven", nos contestaba la mujer, encantada de ver semejante educación en muchachos de tan corta edad. Una vez en estado (además del alcohol, nunca faltaba algún par de fasiños para completar esos desayunos) nos dirigíamos a clase, y a la salida otra vez a lo del gallego hasta las nueve o diez de la noche. Con todas estas actividades nos íbamos forjando como seres humanos integrales, de cara al mañana que nos aguardaba. ¡Ah, qué doloroso fue terminar el secundario! En la entrega de diplomas debo haber llorado tanto como aquellas compañeras que fueron de vestidito cheto y peinado de peluquería. Debo haber llorado, digo, porque la verdad es que no me acuerdo. Por aquella época Ricky tenía una banda de black metal: Overkill. Y que conste en actas: el black metal todavía no existía. Quiero decir, si Venom, Sodom y/o Slayer ya venían tocando, lo que es acá no había ni noticias. La cosa fue así: formaron el grupo con otro notorio personaje de Avellaneda, Juan Falopa. Éste era (y hoy día debe recontra ser) una especie de esqueleto andante. Decía que era brujo satánico. Según una leyenda barrial, Juan, en su carácter de brujo de alto grado, tenía el poder de desaparecer de donde estaba y al momento aparecer en cualquier otra parte. Eso sí: podía hacerlo únicamente una vez al año. A mí, personalmente, una vez uno me contó que: Juan estaba en casa de Fulano, también estaba Mengano, se estaban tomando unos vinos, y de repente Juan se para y dice: "Bueno... voy a desaparecer". ¡Y desapareció! ¿Y dónde fue a parar? ¡Qué sé yo! Pero de ahí se esfumó como por arte de magia. Fulano y Mengano lo juran por sus madres. Totalmente convencido, me lo decía el pibe. Yo nunca entendí p or qué Falopa no usaba su don para irse a las Bahamas, por ejemplo en diciembre y volver en enero; o aunque sea, si el truco tenía un alcance limitado y no le daba el kilometraje, para evadirse de la comisaría alguna de las innumerables veces en que lo invitaron a disfrutar de la hospitalidad policial. Se ve que prefería impresionar a los amigos. Pero no pretendo que la mente de un monje infernal sea comprensible para un simple mortal como yo. ¿A qué venía todo esto? Ah, ya recuerdo: un día Ricky va al ensayo de un grupo que tenía este Juan. Por más brujo que fuera, ese día no podía afinar el bajo. No había manera. Hasta que en un momento se sacó, agarró al pobre instrumento por el diapasón y se puso a estrolarlo contra el piso hasta hacerlo cajeta. "Sabés quién me hace esto, ¿no? ¡Sabés quién me lo hace!" le decía al guitarrista, imagino que refiriéndose a Dios o a algún santo. En ese mismo instante Ricky decidió que quería a ese individuo en su conjunto. Y así empezaron. Querían hacer una onda heavy como Maiden pero oscuro como Black Sabbath y podrido y rápido como Mötörhead, y como eso no tenía nombre se les ocurrió ponerle "black metal". Sí señor: inventaron el género más o menos al mismo tiempo que Cronos en Londres, pero en Avellaneda. Claro que la repercusión, y por tanto la gloria, la tuvieron los de allá. Lo mismo de siempre. Una lástima. Si no ahora podríamos decir: el colectivo, el dulce de leche, la birome, la huella digital y el black metal. Qué le vamos a hacer, che. Así son las cosas. Desgraciadamente, con estos pioneros del satanismo no pasó gran cosa. Tocaron cuatro o cinco veces en unos antros de mala muerte y la banda se disolvió. Yo era el mánager (?). Y soy testigo: Ricky -usaba el seudónimo artístico de "Ricky the Kill"- subía a tocar pintarrajeado más o menos como ahora, en una época en que Marilyn Manson lo más loco que hacía era pispearle de coté la poronga a sus compañeros cuando meaba en el baño de la high-school. Así que no jodan.



El 31 de mayo del 2002, Ricky Espinosa se suicidó al saltar al vacío desde el quinto piso de un edificio de Avellaneda, donde estaba festejando junto a sus compañeros la edición de su último CD. Nunca quedaron en claro las razones que lo llevaron a tomar ésta decisión.

Unos meses más tarde, Fernando Rossi, Luis Gribaldo, Diego Piazza y Maximiliano Martín (la última formación de Flema) decidió seguir adelante, con la incorporación de Lucio Bonvecchiato en la voz y bajo el nombre de Topos.




Voy a irme, lo sé
de Página 12
Fuente: Página 12, publicado el 06/06/02

El cadáver de Ricky Espinosa se veló en un patio pobre de Gerli, calentado a querosén. Varias casas funerarias de Avellaneda se negaron a hacer el trabajo por temor a la clase de gente que pudiera convocar. De manera que los restos de Ricky, quien se arrojó de un quinto piso de uno de los monoblocks de Güemes, se velaron el viernes pasado en la casa de su hermano. Era una noche helada. Había familiares, amigos y algunos seguidores de Flema; la cara de Ricky, torcida y maquillada, sobresalía de una mortaja blanca, a la sombra de un gran crucifijo plateado y unas pocas coronas baratas. No hubo famosos, ni discursos, ni disparos a la luna. Era otra desgracia silenciosa del Conurbano bonaerense.
En términos históricos, la muerte de Ricky Espinosa no representará la bisagra de nada, pero el rock argentino, seguro, es ahora un poco más miserable. Cualquiera que lo haya conocido sabe que la puesta en escena de Ricky no era más que la proyección extrema de su vida. No existía el personaje-Ricky: las canciones eran la forma en que expurgaba sus angustias, la estrategia de supervivencia que mejor le resultaba. Y cuando Ricky canta: “Soy un soñador/ que fracasó/ Siento tristeza/ Siento vergüenza (...) Soy un perdedor/ Un adicto”, esa confesión desesperada se convierte, como tantas otras, en el espejo sucio de un malestar generacional. Ricky era dueño de una rara conciencia artística, no del todo elaborada, que encontraba sus momentos de explosión en los shows en vivo. Ahí, mientras tosía el testimonio de sus tormentos y sus alegrías, con la idea de que en los extremos está el vértigo que te mantiene vivo (“O blanco o negro/ nunca en el medio”, escribió en “Extremista”), Ricky era verdugo y ángel guardián de sus emociones. No era raro verlo llorar sobre el escenario, por más que el maquillaje le camuflara las lágrimas.
Si bien los datos biográficos pueden ser inútiles a la hora de analizar una obra, la de Flema no es otra cosa que la exposición cruda del dolor real de su cantante. “Hay pocas cosas lindas en la vida. Y hay tantas malas... Es muy desigual todo. Espero que las lindas me hagan sobrevivir, si no, me voy al tacho. Empecé a tocar la guitarra porque quería que mi cara apareciera en la tapa de un disco. Ya cometí mi plan. Ahora no quiero más nada”, dijo una vez, refiriéndose a Si el placer es un pecado, bienvenidos al infierno, el disco que lo muestra con la remera de “Flema es una mierda” en la portada. Ese era el propósito existencial de Ricardo Espinosa, un mal estudiante secundario y un laburante poco convencido en una fábrica de lápices. Se hizo punk antes de escuchar punk (“no sabíamos tocar, entonces éramos punks”) y sus desbordes fueron el primer factor de la leyenda. Aun perdido en el abismo de su dolor, Ricky era el que hacía reír a todos, el que no paraba de bardear (“bardear es algo que hacés para vos. Cuando te zarpás, estás bardeando a los demás”, explicó seis meses atrás en este suplemento, en una nota de tapa encabezada por un título que hoy suena como un prenuncio lastimoso: “Intenté suicidarme seis veces. Ni para eso sirvo”).
Era difícil encontrarlo. Cuando pasabas por la casa solía estar durmiendo, o imposible de ubicar. Después te llamaba en horarios extremos (muy tarde, demasiado temprano) y le gustaba hablar durante un buen rato. Vivía con los padres, al fondo de un pasillo en Gerli, y en la puerta había declaraciones de amor escritas por fans. Le dolía estar solo, pero empezaba a ser cuidadoso con las compañías. “Siempre fui un solitario. Preferí aislarme a que me lastimen. Ya estuve muy lastimado. Pero a la vez necesito siempre una guía, alguien que me contenga y que explote lo bueno mío, y lo malo tratar de equilibrarlo. Soy muy débil. Solo, me voy al carajo. Pero es muy difícil, porque creo en el incondicionalismo. Y prácticamente no existe. Incondicional puede ser mi vieja. Los demás te ofrecen, pero también te demandan. En cambio la madre te da, te da y te da.”
En el último tiempo tuvo algunos problemas judiciales: la acusación de asalto por parte de un taxista (causa de la que fue absuelto) y unadetención por presunta tenencia de marihuana. Después de pasar una noche encerrado, la idea de la cárcel le resultaba insoportable. Tendiente a la depresión y a las adicciones (siempre estaba intentando dejar el alcohol), con problemas de amor y deudas a remiseros (le angustiaba deber plata), Ricky seguía creando a pesar de todo. Flema, su banda de quince años, estaba poniendo a punto su próximo disco –Cinco de copas, que se editará pronto– y acababa de tocar en Cemento con Flemita, su grupo paralelo. Omar Chabán asegura que alguien lo vio llorando antes del show. El asunto es que el jueves pasado, después de grabar algunas voces para el disco nuevo, en un anochecer de PlayStation y alcohol fino, Ricky fue a tirarse por la ventana del quinto piso del departamento de Luichi, guitarrista de Flema. Algunos están seguros de que fue suicidio; otros creen que, mareado, no pudo dominar el alcance de una joda. Tenía 34 años y un hijito que es igual a él.
La idea del suicidio estaba tan presente en el discurso y en la obra de Ricky que su concreción parecía redundante. “Puedo irme, ¿sabés?/ Voy a irme, lo sé/ Te despido, ya ves/ No hay razón de estar así/ No me llores, y prometeme/ que en mi ausencia estarás bien/ Prometeme que estarás bien/ Y al mirar el cielo azul/ Me recordarás”, canta en “¿Me recordarás?”. Con cientos de shows y un puñadito de discos (El exceso de drogas y alcohol es perjudicial para tu salud, Nunca nos fuimos, Si el placer..., Caretofobia I y II, su trabajo solista Vida Espinosa), Ricky renegaba del sistema a cuyas márgenes pertenecía: “Todo lo que rodea al rock es asqueroso”.
Fue el lado oscuro de la estrella de rock, aunque tenía vocación para exponerse a las luces –o a la penumbra– del mundo del espectáculo. Fue una criatura de las cloacas sacando pechito en la superficie, sin más talento que una absoluta convicción de libertad, un corazón grande y la capacidad de abrir una válvula de escape a su tristeza. “Acepto tu agresión, tu perdón, no la traición”, escribió. A Ricky le aterraba la posibilidad de la traición. “Como todo el mundo me cae bien, me entrego totalmente. Por eso prefiero andar solo, porque llego al extremo de dar hasta lo que no tengo, o poner en peligro la vida, o correr riesgos muy grossos. Y como la gente no puede ser incondicional, me deprimo. Por eso doy tanto, porque espero. Todavía sigo esperando.”

Ricky, no Rodrigo
de Página 12
Fuente: Página 12, publicado el 06/06/02

Flema dejó de existir luego de la muerte de Ricky Espinosa, a quien enterraron el sábado a la mañana en el cementerio de Avellaneda (donde también sepultaron a Luca). Después de algunas versiones imprecisas o erróneas acerca del hecho, sus compañeros de banda –dolidos, pero no del todo sorprendidos– decidieron elaborar un escueto comunicado para que algunos medios “no hablen más pavadas”, como la versión que indicaba que Ricky se tiró por la ventana mientras brindaba con toda la banda por la salida de Cinco de copas. El disco será póstumo, y Ricky tendrá su homenaje en Cemento junto a las bandas amigas. “Queremos hacer una despedida como el Topo se merece. Era un grande, nunca transó con una multinacional, y Flema era una banda de verdad. Hacemos este homenaje y se terminó ahí”, le dijo al No Fernando Rossi, bajista del grupo. “Flema no sigue más. Probablemente nosotros sigamos juntos, pero con otro nombre. Esto no es Rodrigo.”





CD´s
  • El primero (Demo 1987)
  • Invasión 88 (Compilado Punk 1988) [Incluye los temas: Cáncer y Buscando un lugar]
  • Corriendo con Satán (Demo 1989)
  • Pogo, mosh & slam (Casette 1992)
  • Sick boy (Compilado Punk 1993) [Incluye los temas: Fuera de tiempo, No quiero ir a la guerra y Vamos a fumar]
  • Nunca nos fuimos (Casette 1994)
  • El exceso de drogas y alcochol es perjudicial para tu salud... ¡Cuídate, nadie lo hará por vos! (1995)
  • Nunca nos fuimos (1996) [Reedición]
  • Si el placer es un pecado... bienvenidos al infierno (1997)
  • Resaka (1998)
  • Invasión 99 (Compilado Punk 1999) [Incluye los temas: Surfeando en el Riachuelo y Ahogado en alcohol]
  • Es una mierda (Rareza 1999)
  • La noche de las narices blancas (En vivo en Cemento 2000)
  • Caretofobia I (2001)
  • Caretofobia II (2001)
  • Mala difusión III (Compilado Punk 2001) [Incluye el tema: Es una droga más]
  • 5 de copas (2002)
  • Resaka (2002) [redicion con bonus tracks]
  • Y aún yo te recuerdo [Tributo a Ricky en Cemento (2003)]

Formaciones

Formaciones
Época de El primero (Demo 1987):

Voz: Fernando Cordera Guitarra: Juan Fandiño Guitarra: Ricardo "Ricky" Espinosa Bajo: Pablo Sara Batería: Sebastián "Gador" Corona


Época de Invasión 88 (Compilado Punk 1988):

Voz: Fernando Cordera Guitarra: Juan Manuel Guitarra: Ricardo "Ricky" Espinosa Bajo: Alejandro Boffelli Batería: Sebastián "Gador" Corona


Época de Corriendo con Satán (Demo 1989):

Voz: Fernando Cordera Guitarra: Juan Fandiño Guitarra: Ricardo "Ricky" Espinosa Bajo: Pablo Sara Batería: Sebastián "Gador" Corona


Época de Pogo, mosh & slam (Casette 1992):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Santiago Rossi Bajo: Fernando Rossi Batería: Alejandro Alsina


Época de Sick boy (Compilado Punk 1993):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Santiago Rossi Bajo: Fernando Rossi Batería: Gustavo "Pepe" Carballo


Época de Nunca nos fuimos (Casette 1993):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Santiago Rossi Guitarra: Gonzalo Díaz Colodrero Bajo: Fernando Rossi Batería: Gustavo "Pepe" Carballo


Época de El exceso (1994):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Luis Gribaldo Bajo : Fernando Rossi Batería: Gustavo "Pepe" Carballo


Época de Si el placer es un pecado (1997):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Santiago Rossi Guitarra: Luis Gribaldo Bajo: Fernando Rossi Batería: (en el cd figura Pablo Martínez) pero fue grabado por Gustavo "Pepe" Carballo que deja la banda al finalizar la grabación


Época de Resaka (1998):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Santiago Rossi Guitarra: Luis Gribaldo Bajo: Fernando Rossi Batería: Gustavo "Pepe" Carballo


Época de Resaka (Remasterizado 1998):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Gustavo Brea Guitarra: Luis Gribaldo Bajo: Fernando Rossi Batería: Pablo Martínez


Época de Invasión 99 (Compilado Punk 1999):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Gustavo Brea Guitarra: Luis Gribaldo Bajo: Fernando Rossi Batería: Pablo Martínez


Época de Es una mierda (Rareza 1999):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Gustavo Brea Guitarra: Luis Gribaldo Bajo: Fernando Rossi Batería: Pablo Martínez


Época de La noche de las narices blancas (En vivo en Cemento 1999):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Gonzalo Díaz Colodrero Guitarra: Luis Gribaldo Bajo: Fernando Rossi Batería: Diego Piazza


Caretofobia 1 (2000):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Gonzalo Díaz Colodrero Guitarra: Luis Gribaldo Bajo: Fernando Rossi Batería: Diego Piazza


Caretofobia 2 (2001):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Gonzalo Díaz Colodrero Guitarra: Luis Gribaldo Bajo: Fernando Rossi Batería: Diego Piazza


Época de Si el placer es un pecado (Remasterizado 2002):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Luis Gribaldo Guitarra: Maximiliano Martin Bajo: Fernando Rossi Bateria: Gustavo "pepe" Carballo


Época de 5 de copas (2002):

Voz: Ricardo "Ricky" Espinosa Guitarra: Luis Gribaldo Guitarra: Maximiliano Martin Bajo: Fernando Rossi Bateria: Diago Piazza


Época de Y aún yo te recuerdo [Tributo a Ricky en Cemento (2003)]:

Voz y bajo: Fernando Rossi Guitarra: Luis Gribaldo Guitarra: Maximiliano Martin Batería: Diego Piazza


Fotos:


































RiCkY Y RoSsi:En recuerdo siempre estan



Te gustó este aporte? Si | No
 
ABCDFG
03-sep-2009, 20:04
Citar:
El 31 de mayo del 2002, Ricky Espinosa se suicidó al saltar al vacío desde el quinto piso de un edificio de Avellaneda, donde estaba festejando junto a sus compañeros la edición de su último CD. Nunca quedaron en claro las razones que lo llevaron a tomar ésta decisión.

El chisme que se rumora es que el man esa noche estaba bebiendo y metiendo drogas con los amigos y aparte estaban jugando video juegos
Y este les dijo a sus amigos asi como en sentido de charla que si perdia su juego favorito se suicidaba, y "Ohh caray", lo perdio.
 
picadillo
03-sep-2009, 20:09


FLema rulz ^^ lakasdkjbashdj
 
FrOgGeR_PiSaDo
03-sep-2009, 20:25
Che abcdfg...esa es la vercion que me gusta creer
 
JanoB
03-sep-2009, 20:42
Sii yo soy asii no es por culpa de la droga (8)


Grossoo
 
Kaiks
03-sep-2009, 21:11
Muy copado el post capo.. yo vi topos en vivo y hable con Luichi Gribaldo el violero de la banda y me conto mas o menos la historia que conto ABCDFG... taban jugando a los videojuegos en el departamento de uno d los d la banda.. no me acuerdo bien y el flaco liimo y c tiro x el balcon..
 
MenteMaestra
03-sep-2009, 21:28
Excelente el laburo che,

de una te van +5 .

Muy grosa la bandaa!

Saludos..!!
 
nAchiov
03-sep-2009, 22:26
"Y este les dijo a sus amigos asi como en sentido de charla que si perdia su juego favorito se suicidaba, y "Ohh caray", lo perdio."



Sa segun tengo entendido perdio en el winning eleven... y kbiola xD... taba re drogau el culiau... :/





Terrible laburo... van 5
 
ABCDFG
03-sep-2009, 22:31
Citar:
Kaiks
Ayer, 23:11


Muy copado el post capo.. yo vi topos en vivo y hable con Luichi Gribaldo el violero de la banda y me conto mas o menos la historia que conto ABCDFG... taban jugando a los videojuegos en el departamento de uno d los d la banda.. no me acuerdo bien y el flaco liimo y c tiro x el balcon..

Ves lo que te decia Floggler, y de inmediato sacaste a relucir un egocentrismo que te hizo ver mal y no te quise contestar nada simplemente
para que te dieras cuenta por ti mismo que era verdad esa historia, y eso que yo no soy fan de esa banda ni nada de eso
Pero en el pais donde vivo hay mucha oleada fan de esa banda y un pajarito por ahi me conto esa historia y yo la queria compartir contigo...
 
acanohaynadie
04-sep-2009, 09:36
EL logo de friky.net deviera ser la cara de riky jajajaja el chavon era realmente de lo mas friky que dio el punk nacional jajjjajajajaj un groso fue riky
 
ferdempunxs
04-sep-2009, 20:47
la verdad tiene un poco de ambas versiones...
ricky estaba tomando alcohol etilico con tang o algo asi, justo ese dia habian terminado de grabar 5 de copas (un ALTO disco) y estaba jugando al winin eleven, es verdad q dijo q si perdia se tiraba y perdio nomas, pero no se kiso suicidar realmente, estaba boludeando, jodiendo con ke se tiraba cuando se resbalo y cayo...
Ricky la verdad ke fue y sera el mas grosso del punk nacional, y este "regreso" ke armaron rossi y los otros es una ofensa a su memoria
 
ImChumy
05-sep-2009, 21:35
Yo tengo los libros de el Ricky El Ultimo Punk y dicen que murio asi tambien, se limo y se tiro x la ventana cuando estaba jugando a los video juegos, nada mas jaa, saludos y aguante flema y el punk rock!
Discusión cerrada

Tags
flema, historia, punk, punk rock, ricky
Herramientas


Posteos similares
Homenaje a friki.net por pichi.caseros




Powered by vBulletin
Copyright © 2000-2009 Jelsoft Enterprises Limited

Search Engine Optimization by vBSEO 3.2.0